La clave podría estar no tanto en los directivos que tendrían que trabajar en estas áreas sino más bien en sus jefes.

La tecnología lo ha cambiado todo. Las herramientas tecnológicas permiten a las empresas acceder a una serie de nuevas soluciones y generar nuevas situaciones en las que pueden contactar con los consumidores y que se pueden convertir en una muy buena oportunidad para posicionar productos y servicios. Pero la tecnología se ha convertido también en un problema para las marcas y para las empresas, ya que obliga a responder a nuevos retos y ya que los consumidores esperan no solo que estén presentes en estas herramientas, sino que, además, les obliga a responder a esas expectativas. Es decir, los consumidores quieren que las marcas y las empresas estén bien en internet y que empleen de forma destacada la tecnología, al tiempo que se sienten decepcionados cuando no lo hacen realmente.

Pero estar en internet y usar la tecnología no es tan fácil, especialmente para aquellas marcas y empresas con una larga trayectoria o con un gran tamaño a las que adaptarse a los nuevos tiempos les supone realizar un cambio importante y dar un giro al modo en el que se están haciendo las cosas. Especialmente, cuando detrás hay una cierta burocracia, las cosas se vuelven más y más complicadas y la firma se resiente de los cambios, no siendo capaz de seguirles el paso.

Si a eso se suma que la tecnología e internet están haciendo que las cosas cambien muy rápido y que todo vaya muchísimo más deprisa, se puede comprender como, para muchas de esas firmas, las cosas son todavía más complicadas. No se trata solo de asumir algo nuevo, sino que además hay que hacerlo de un modo muchísimo más rápido de lo que ocurría habitualmente con los cambios.

Y, por ello, no es sorprendente descubrir que en los estudios y análisis sobre el tema los propios directivos se muestran no muy conformes con la situación y con la posición en la que se encuentran sus empresas. Si se les pregunta a los directivos de marketing y a los ejecutivos por cómo se encuentran ante los cambios que impone la tecnología, se pueden encontrar datos y respuestas no especialmente optimistas.

Un 47%, no preparados

De hecho, según el último estudio realizado sobre el tema, hay un porcentaje muy elevado de directivos que aún no creen que estén preparados del todo para la revolución digital. Así lo demuestra un estudio – sobre una muestra global – de IMD y Cisco Systems, ya que si se suman los diferentes estados más o menos negativos se puede ver que un 47% de los directivos considera que no están aún preparados para la revolución digital. Así, un 2% de todos los directivos reconoce que no sabe en que estado está su empresa para asumir la disrupción generada por las nuevas tecnologías, un 6% asegura que no están preparados en absoluto y un 39% que están empezando a prepararse ahora mismo.

Los números se completan con el 40% que apunta que está bastante preparado. Sin embargo, cuando se centra uno en ver quiénes están realmente preparados sin lugar a duda, los números no son tan impactantes. Solo un 13% de los directivos apunta que está muy preparado para la disrupción generada por las nuevas tecnologías.

En la lista de esas tecnologías e innovaciones que pueden impactar en su negocio el estudio mete todas las nuevas herramientas digitales y todos los nuevos modelos de negocio derivados de la nueva realidad, como es el caso de las herramientas analíticas, de los entornos cloud, del machine learning o de la economía colaborativa. Son herramientas y revoluciones muchas veces muy diferentes, pero todas ellas tendrán un impacto en su área de negocio y en sus resultados.

Por qué se están quedando atrás

Una de las grandes cuestiones es la de por qué, en este entorno en el que la tecnología parece tener un impacto cada vez mayor, los directivos no logran que sus empresas entren en el juego, que no se vuelvan igualmente tecnológicas y modernas. ¿Por qué quedarse a ver las cosas desde la barrera cuando parece evidente que el camino del cambio va a ir por ahí?
La clave podría estar no tanto en los directivos que tendrían que trabajar en estas áreas sino más bien en sus jefes. Según los datos del estudio, los marketeros se sienten tan poco preparados porque el liderazgo de sus compañías está en manos de líderes demasiado tradicionales, que no son por tanto lo suficientemente rápidos a la hora de comprender lo que se necesita en estos nuevos tiempos y en facilitar las cosas para el cambio. El cambio a la época digital necesita, recuerdan los expertos, un sólido y experto liderazgo, ya que supone cambiar todo lo que se está haciendo en la empresa. El trabajo de cambio suele dejarse en manos del CMO, pero este solo puede abarcar un volumen de cambio limitado.

Tomado de: http://www.puromarketing.com/30/28588/marketeros-cree-empresa-esta-preparada-para-revolucion-digital.html

By | 2017-04-03T16:26:32+00:00 Abril 3rd, 2017|blog|0 Comments